Debido a la incertidumbre de la economía en este tiempo,
la necesidad de las organizaciones de prestar mayor atención sobre la estrategia
de compensación de los empleados es en 2009 más importante que nunca. En tiempos
de cambios, los profesionales de recursos humanos han de ser flexibles,
manteniéndose fieles a los principios de sus enfoques de gestión del talento.
Se establecen diez principios fundamentales para la
gestión de la recompensa en momentos de recesión:
- Focalizar los recursos en retener y recompensar el
talento clave, esto es, las personas que han demostrado ser necesarias.
- No hacer recortes nocivos a corto plazo. Se deben
asegurar los recursos y habilidades necesarios para la empresa.
- Asegurarse de que los procesos de gestión del
rendimiento que se emprendan desde recursos humanos son entendidos por los
empleados y correctamente implementados por la línea de gestión.
- No abandonar la recompensa al buen rendimiento, sino
enfocarla en los empleados de más alto rendimiento.
- Revisar los objetivos de venta y estrategias para
centrar la fuerza de ventas en las mayores oportunidades.
- Buscar el ahorro en costos. Una revisión de los
procesos de negocio, las políticas de recursos humanos, fiscales y de
administración podría revelar gastos superfluos.
- Comunicar de forma continua el valor total de la
recompensa. La tendencia de centrarse en el salario fijo supone que los
empleados generalmente subestiman la compensación total.
- Revisar la compensación de directivos para retenerlos
de manera eficaz.
- No dañar la imagen de empresa al no desarrollar una
propuesta de valor para el empleado aún en tiempos de crisis.
- Continuar comunicando, ya que el silencio genera temor
y reduce el compromiso de los empleados con la organización.
El deterioro de las perspectivas económicas supone una
prueba para la solidez de las estrategias de recursos humanos, que se formulan
en gran medida en los buenos tiempos. Si se superan los problemas, se revelarán
como efectivas.