El mal humor, irritabilidad,
depresión y tensión en el lugar de trabajo son síntomas de estrés laboral, una enfermedad
que afecta la salud de los empleados y puede disminuir hasta un 25% su productividad,
de acuerdo con expertos.
Los síntomas del estrés laboral
suelen pasarse por alto, ya que algunos empleadores los asocian con recursos de
los empleados para no trabajar (...), pero en realidad es una situación grave que
no sólo afecta el desempeño, sino la salud de quien la padece y de su entorno.
Aunque su manejo varía en
cada persona, en general recibir órdenes confusas, falta de estabilidad, presiones
financieras y el temor al despido son las principales causas de esta enfermedad
laboral.
Algunos de los síntomas más
comunes de este padecimiento son:
- Tensión inexplicable entre compañeros de trabajo y
sus jefes que antes no parecía existir. Episodios de ira y otros signos de inestabilidad
emocional.
- Son más notorios los cambios en el lenguaje, como hablar
demasiado alto o demasiado rápido.
- Cambios en el lenguaje corporal que indican un comportamiento
distinto: es necesario observar la postura, tono y flexibilidad muscular, expresiones
faciales, ojos, tics nerviosos, bostezos, etcétera, ya que el estrés puede afectar
todo ello y más.
- En general, disminución de la efectividad y aumento
en las ausencias laborales.
Los empleados con sobrecarga
de trabajo o que laboran en áreas saturadas son los más propensos a padecer estrés
laboral.
Otro factor estresante es
la introducción de una nueva tecnología, ya que puede afectar el equilibrio emocional,
especialmente de los empleados con mayor edad.
También influyen los cambios
abruptos como fusiones, adquisiciones, despidos masivos, recesiones, etc.
Finalmente, los empleados
con responsabilidades muy exigentes desde el punto de vista psicológico, como atención
al cliente o aquellos que requieran de aislamiento se encuentran entre los más afectados
por este padecimiento.
Se recomiendan 11 reglas para evitar ser presa de la ansiedad laboral:
1. Haz una pausa de 10 minutos por cada 2 horas de trabajo
seguidas como máximo.
2. Aprende a decir que no sin sentirte culpable o
creer que lastimas a alguien. Querer agradar a todos es un desgaste enorme.
3. Planea tu día, pero deja siempre un espacio para cualquier
imprevisto, es importante ser consciente de que no todo depende de ti.
4. Concéntrate en una sola una tarea a la vez, por más
ágil que sea tu mente, debes descansar.
5. Olvida de una vez por todas que eres indispensable en
el trabajo, casa, o grupo social; por más que te desagrade, debes entender que todo
seguirá su curso, menos tú mismo.
6. No te sientas responsable por el bienestar de otros,
no eres la fuente de los deseos ni el maestro de ceremonias.
7. Siempre que sea necesario, pide ayuda, pero procura
hacerlo a las personas correctas.
8. Separa los problemas reales de los imaginarios y elimínalos,
porque son pérdida de tiempo y ocupan un espacio mental precioso para cosas más
importantes.
9. Intenta descubrir el placer de cosas cotidianas como
dormir, comer y pasear, sin creer que es lo máximo que puedes conseguir en la vida.
10. No quieras enterarte de si hablaron mal de ti ni te
atormentes con basura mental. Escucha lo que hablaron bien de ti, con reserva analítica,
sin creértelo todo.
11. Una hora de inmenso placer sustituye, con tranquilidad,
tres horas de sueño perdido. El placer recompensa más que el sueño. Por eso, no
pierdas una buena oportunidad de divertirte.